La gama Mégane tiene en el Sport Tourer la variante familiar, una versión que ha destacado en generaciones anteriores sobre todo por la versatilidad que aporta y que, en esta ocasión, lo sigue haciendo pero ofreciendo un diseño sin duda mucho más atractivo, dinámico y elegante que el de su predecesor.
Un modelo equilibrado en todos los sentidos dispuesto a hacer frente a un segmento, el de los familiares derivados de los compactos, cada vez más concurridos como con modelos como el Ford Focus Sportbreak, el Peugeot 308 SW o el Hyundai i30 CW. Pero Renault sigue en cierto modo su propio camino y, a diferencia de casi todos ellos, aunque la base del Sport Tourer es también la de su variante de cinco puertas, introduce modificaciones en el bastidor que le diferencian de su hermano de gama, destacando en ellas sobre todo el aumento experimentado en la distancia entre ejes, al ganar algo más de seis centímetros para ofrecer una mejor distribución del espacio interior, principalmente en las plazas traseras y en la capacidad de carga del maletero. Este ofrece además prácticas soluciones para aprovechar su espacio y, entre otras, el suelo puede dividirse en dos espacios distintos, uno grande pegado al respaldo de los asientos y otro más pequeño cerca del portón para transportar objetos de poco tamaño sin que se muevan durante la marcha. Los respaldos de las plazas traseras y el del acompañante se pueden abatir permitiendo transportar objetos de gran tamaño al disponer de más de dos metros y medio de longitud. Cuenta también con un mecanismo que permite elevar el fondo unos centímetros para dejarlo a la misma altura que los respaldos, consiguiendo una superficie de carga completamente plana.
En lo que a las proporciones del habitáculo se refiere destaca sobre todo en esta carrocería la mejora del espacio para las piernas de las plazas traseras, una ganancia de centímetros que garantizan un muy razonable confort a los ocupantes, dos mejor que tres dada la anchura disponible, no especialmente brillante.
En el maletero, el Mégane Sport Tourer llega a ofrecer más de 500 litros de capacidad, contando además con formas muy aprovechables dada la buena anchura disponible. También el borde de carga se encuentra en una distancia muy próxima del suelo, poco más de 50 centímetros, facilitando mucho las tareas de carga y descarga.
Junto a las dotes familiares, el Sport Tourer muestra además una gran solidez en sus cualidades dinámicas, una solidez que se apoya en unas suspensiones de equilibrado compromiso entre confort y estabilidad. La mayor distancia entre ejes de ambos respecto a la versión de cinco puertas no varía sustancialmente el tacto al volante, y el comportamiento en curva sigue siendo muy efectivo a alto ritmo. La dirección es rápida y directa proporcionando un comportamiento ágil y las modificaciones recibidas en el bastidor no suponen en carretera grandes diferencias en lo que al comportamiento se refiere. Con la mayor distancia entre ejes y los tarados específicos de amortiguación, el resultado es una calidad de rodadura mejorada incluso sobre el Mégane de cinco puertas, con una muy buena capacidad de filtrado de ruidos y vibraciones para ofrecer un rodar muy satisfactorio. Los frenos cumplen por tacto y distancias desde altas velocidades y se muestran más que suficientes para las prestaciones que desarrolla el motor 1.9 dCi.
Es este también uno de los atractivos de esta versión, una mecánica que aporta suavidad y prestaciones a partes iguales a pesar de su ya veteranía. Desarrolla 130 CV y aporta una muy buena respuesta a bajo y medio régimen, progresiva y bien adaptada al cambio manual de seis relaciones. Para reforzar esos niveles de potencia, exhibe una curva de par que lleva el valor máximo hasta los 300 Nm desde apenas 1.800 rpm. Permite así no solo fáciles cruceros de marcador por encima de los 160 km/h sino sobre todo buenas recuperaciones en las marchas finales, especialmente entre cuarta y quinta, con una sexta diseñada para llanear cómodamente aunque no excesivamente larga poder mantener esos cruceros con cierta facilidad. Todo ello con unos consumos muy ajustados que apenas superan los seis litros de media y que en carretera, a ritmos de 140 km/h de marcador, no llegan a los siete para disfrutar de una amplia autonomía que, en condiciones normales, alcanza sin problema los 800 kilómetros.
Alfonso Aguilera
DATOS TÉCNICOS
Renault Mégane Sport Tourer 1.9 dCi Dynamique
Motor: 1.9 litros / Gasóleo
Nº de cilindros: 4 en línea
Cilindrada: 1.870 cc.
Potencia máx.: 130 CV a 3.750 rpm
Par motor: 300 Nm a 1.750 rpm
Tracción: delantera
Caja de cambios: manual de 6 vel.
Dimensiones: 4.559 x 1.804 x 1.469 mm
Vel. máxima: 205 km/h
Acel. 0 a 100 km/h.: 9,5 seg.
Depósito de combustible: 70 litros
Consumo medio: 5,1 litros
Capacidad de maletero: 524 litros
Precio: 22.010 €
SUS COMPETIDORES
| Modelos | Potencia | Consumo | Precio |
| Ford Focus Sportbreak 2.0 TDCi Trend | 136 CV | 5,6 litros | 18.700 € |
| Hyundai i30 CW 2.0 CRDi Premium | 140 CV | 5,5 litros | 23.000 € |
| Peugeot 308 SW 2.0 HDi Premium | 140 CV | 6,0 litros | 23.110 € |
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