El fenómeno SUV sigue ganando adeptos poco a poco, buena parte de ellos seducidos por una imagen atractiva y diferente, y otros por las posibilidades que aportan en general la mayor altura de carrocería por un lado y los sistemas de tracción total por otro. También sus interiores suponen una ventaja en funcionalidad y amplitud frente a berlinas de corte clásico, con mayores posibilidades para distribuir el espacio interior. Y si el concepto SUV sigue poco a poco creciendo, buena parte de ese éxito se debe a modelos como el Qashqai, del que Nissan ha superado ya las 500.000 unidades vendidas desde su lanzamiento hace apenas tres años. Para quienes no suponga beneficio alguno disfrutar de los complejos sistemas de tracción total, o simplemente prefieran ahorrarse dinero en la factura de compra, casi todos los fabricantes de este tipo de modelos, y Nissan entre ellos, tienen en el mercado versiones provistas sólo de tracción delantera, versiones que mantienen inalterables su diseño exterior y, excepto en situaciones off-road un tanto comprometidas, pueden incluso moverse con cierta soltura fuera del asfalto, toda vez que la altura libre al suelo sigue siendo superior a la de un turismo convencional. También sus interiores suponen una ventaja en funcionalidad y amplitud frente a estos últimos, otro punto que juega a favor y que, sin llegar a la versatilidad de un monovolumen, se acerca casi más a ellos que a un turismo.
Por ello, quienes tengan claro que el campo no es un habitat natural, y que apenas accederán a él de forma puramente circunstancial, está claro que modelos como el Qashqai 4x2 pueden ser alternativas muy válidas para disfrutar de las ventajas de un SUV pero con precios más cercanos a los de una berlina. En su reciente puesta al día, el SUV de Nissan exhibe un aspecto exterior más sofisticado, una calidad interior mejorada y un refinamiento superior. Los cambios estéticos más destacados se encuentran en el frontal, dónde cambia el capó, las aletas, la parrilla y los faros, adoptando además paneles aerodinámicos que no sólo suaviza los flujos de aire bajo la carrocería, sino que además reduce el ruido de rodadura.
En el interior se ha modificado en el cuadro de instrumentos el diseño de la pequeña pantalla del ordenador de a bordo y el de los relojes de temperatura y nivel de combustible, logrando una mejor visualización de todos ellos.Una vez a sus mandos, la postura es claramente la de un SUV por la altura, disfrutando de una gran visión y de unas buenas cotas de habitabilidad, sintiéndote además perfectamente integrado en el puesto de conducción. Detrás, no hay problema ni por espacio de piernas ni, sobre todo, por altura al techo, y sólo la anchura disponible limita algo el confort. En el maletero encontramos dimensiones amplias, sobre todo por anchura y profundidad, aunque le falta algo de altura para dar un volumen de referencia. Bajo el suelo del maletero encontramos un pequeño hueco para la rueda de repuesto, que puede ser de emergencia o convencional. Eso sí, abatiendo el respaldo de los asientos traseros –se puede hacer en dos mitades asimétricas- el espacio de carga puede alcanzar los 800 litros.
En marcha, el Qashqai cuenta bajo el capó con uno de los mejores Diesel de cuatro cilindros del momento, el 2.0 dCi de origen Renault en su versión de 150 CV, toda una referencia por el equilibrio que demuestra entre suavidad y dinamismo, aportando unas prestaciones muy interesantes y unos consumos más que razonables. Ofrece un funcionamiento muy regular desde bajo régimen, con un medio régimen notable y una muy buena capacidad de giro incluso en alta que, unido a su cambio de seis relaciones cerradas y desarrollos más bien cortos, permite disfrutar de un dinamismo notable en amplios trazados. Se mueve con la misma soltura casi de una berlina, con rápidas reacciones en los adelantamientos o a la hora de superar pendientes en el trazado, manteniendo cruceros por encima de los 160 km/h de marcador con absoluta sencillez. Además, los consumos se mueven a ese buen ritmo ligeramente por encima de los siete litros, una cifra sin duda que cabe considerarla como muy ajustada.
En cuanto a comportamiento, en carreteras abiertas pisa con mucha solidez en el asfalto, ofreciendo una gran facilidad para desenvolverse en rápidas curvas con altísima eficacia… y un mejor confort de marcha aún. Y es que puestos a hacer kilómetros, lo que ofrece el Qashqai por encima de todo es un destacable confort de rodadura. Para ello los tarados de suspensión se caracterizan por una puesta a punto de muelles y amortiguadores tirando más bien a suaves y que trabajan de forma progresiva, asegurando un elevado confort en largas distancias. Todo un familiar de compactas proporciones pero sumamente versátil en su personalidad, capaz de brillar en toda situación, tanto en ciudad como fuera de ella, garantizando un amplísimo radio de acción para sacarle el máximo partido a sus muchas virtudes.
Alfonso Aguilera
DATOS TÉCNICOS
Nissan Qashqai 2.0 dCi 4x2 Visia
Motor: 2,0 litros / Diesel
Nº de cilindros: 4 en línea
Cilindrada: 1.995 cc.
Potencia máx.: 150 CV a 4.000 rpm
Par motor: 320 Nm a 2.000 rpm
Tracción: Delantera
Caja de cambios: manual de 6 vel.
Dimensiones: 4.330 x 1.780 x 1.615 mm
Vel. máxima: 194 km/h
Acel. 0 a 100 km/h.: 9,5 seg.
Depósito de combustible: 65 litros
Consumo medio: 6,1 litros
Capacidad de maletero: 400 litros
Precio: 23.230 €
SUS COMPETIDORES
| Modelos | Potencia | Consumo | Precio |
| Dodge Caliber 2.0 CRD SE | 140 CV | 6,1 litros | 17.690 € |
| Peugeot 3008 2.0 HDi Premium | 150 CV | 5,6 litros | 25.930 € |
| Volkswagen Tiguan 2.0 TDi 2WD Advance | 140 CV | 5,3 litros | 28.810 € |
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